jueves, 17 de julio de 2008

Creo haber escrito siempre la misma canción


Esta noche actúa Franco Battiato, una de mis debilidades musicales, en Madrid. Algunos tuvimos la suerte de ver ese mismo concierto, suponiendo que haya dos conciertos iguales, en mayo (ya escribí en su momento un post sobre el mismo) aquí en Valencia. Hoy el diario EL PAÍS publica una entrevista al genio que po su interés me he tomado la libertad de copiar.


FERNANDO NEIRA - Madrid - 16/07/2008

"¿Franco Battiato?". Al otro lado del hilo telefónico se produce un silencio enfático hasta que la tenue voz del cantautor anuncia: "Eso creo". A sus 63 años, el firmante de éxitos como Yo quiero verte danzar, Centro de gravedad permanente o Bandera blanca mantiene un humor espléndido y todas las peculiaridades que le han convertido en artista de culto entre varias generaciones. Último gran representante del renacentismo en Italia, este siciliano de Catania ha experimentado con la música de vanguardia, la ópera, el pop bailable, la pintura, la meditación trascendental y, de un tiempo a esta parte, la dirección cinematográfica, casi siempre con buen tino.

"Me gusta la excelencia en el hombre, aunque no sea frecuente"
Su silueta singular -camisas abrochadas hasta el último botón, grandes gafas de pasta, ese aire de hermano mayor de John Turturro en Barton Fink- regresa esta noche a Madrid, donde cuenta con un público que le idolatra. Trae bajo el brazo las canciones de Il vuoto (El vacío), su más reciente álbum, pero admite que también habrá cabida para aquellos clásicos de los ochenta que todos quieren escuchar.
Pregunta. En estos conciertos se hace acompañar por un grupo femenino de punk, MAB, y el trío rockero PSC. ¿Aún cree en el rock para sacudir conciencias?
Respuesta. Es difícil decir tanto. En general, la música de hoy es una expresión superficial. Escribir mensajes profundos resulta complicado por la pura dinámica de los tiempos, porque nuestra época discurre a mayor velocidad de lo acostumbrado. Con todo, un compositor debe intentar nuevos caminos de expresión.
P. ¿Le irrita esa velocidad?
R. No, me gusta mucho, me encanta este tiempo que me ha correspondido vivir. Sólo me molesta la pérdida de una conciencia del ser humano, esa proliferación del hombre-robot como lo entendió Aldous Huxley: un ser sin sentimiento ni moralidad. Hoy sólo se piensa en ganar dinero. Sin trabajar, si es posible...
P. Pero usted no se puede quejar de éxito...
R. Sí, pero un creador comprometido con la disciplina de la música no debe tener en cuenta al público. Siempre le he prestado atención a la obra, no a la audiencia que la iba a escuchar. No puedes guiarte sólo por los bajos sentimientos del pueblo.
P. Desde que alcanzó la condición de sexagenario, ¿se ha vuelto más escéptico o pragmático?
R. No. Soy un optimista: veo siempre la taza medio llena. Amo la vida como un valor sagrado. Y vivo más ligado a la naturaleza. Me gustan las flores, los árboles, el cielo. Las nubes. Esas cosas.
P. ¿Enseñanzas del sufismo?
R. En realidad practico la meditación desde hace 38 años y he aprendido a valorar lo mejor de muchas religiones. Amo el sufismo, el budismo, el hinduismo o el cristianismo, no podría circunscribirme a una sola.
P. Pero usted tiene la ventaja de que viaja con Manlio Sgalambro, su filósofo de cabecera.
R. Esta vez no ha venido, en cambio. A sus 85 años, tiene miedo del excesivo calor y le aconsejé que se quedara tranquilo en Catania. Pero sí, supongo que incorporar la figura del filósofo en un concierto de pop tiene algo de innovador. La música no conoce límites y conviene tomar riesgos.
P. Es un hombre solitario, de intensa vida interior. ¿Qué le mueve a seguir publicando discos?
R. Es mi cauce predilecto de comunicación con el exterior. Mi público me ha permitido llevar una vida maravillosa, así que procuro realimentar ese contacto.
P. Hace pocos años estrenó un largometraje, Perduto amor, y ahora presenta Nada es lo que parece. ¿Había aspectos de la vida que no alcanzaba a condensar en tres minutos?
R. El cine me ofrece una libertad adicional, porque no percibo una responsabilidad directa hacia el público. Me gusta buscar un lenguaje nuevo, sin preocuparme por la comunicación. E intento transmitir la excelencia de aquellos hombres que han vivido una vida digna de ser vivida. Me gusta la excelencia en el hombre, aunque no sea muy frecuente.
P. ¿Ha hecho alguna vez recuento de cuántos Battiatos conviven en Franco Battiato?
R. Oh, my God! The song remains the same! En realidad, creo haber escrito siempre la misma canción.
P. Lleva más de tres décadas publicando discos. ¿Ha descubierto cómo nace una canción?
R. Sí, ahora sí. Sólo hay dos tipos: la que llega por pura inspiración, y no sabes jamás cuándo aparecerá; y la que surge del trabajo, de la dedicación profesional. Se pueden hacer canciones comerciales y de éxito sin inspiración, aunque prefiero las otras.
P. En España, estamos disfrutando de las visitas de grandes italianos como Paolo Conte, Lucio Dalla o usted. Pero ¿qué hay del relevo generacional?
R. El problema es serio, sí. Apenas hay cambios ni gente joven que aporte elementos nuevos. Así que sólo nos hacen caso a gente como nosotros, ¡los dinosaurios!

2 comentarios:

Fran Cervera dijo...

yo quiero verte danzar... como los cíngaros del desierto... grande battiato!!

pilimulf dijo...

Hola, invito a todos los admiradores de Franco Battiato a escuchar esta radio específica que gestiono desde agosto, Radio Battiatohispano: http://www.radionomy.com/battiatohispano.aspx http://listen.radionomy.com/battiatohispano.m3u
Es un proyecto que merece tener éxito. Apoyad esta radio dedicada a Franco Battiato y su amplio mundo. Escuchad Radio Battiatohispano. Gracias. Pilar Mulas